Santos: Aquilino, Isala, Cilina, Eufrosina, Asterio, Modesto, Dasio, Zótico, Cayo, mártires; Ursula, virgen y mártir; Hilarión, anacoreta; Griselda, virgen; Viator, Bertoldo, Mauro, confesores; Severino, Uno, obispos; Hugo, Fintano, abades; Malco, Condedio, Walfrido, eremitas; Paulina de Oña, virgen y mártir.
Conocemos su vida por el testimonio de muy antiguos escritores, sobre todo por San Jerónimo, en su Vita Patrum.
Nació en Tabatha, cerca de Gaza, en Palestina, de familia pagana y rica.
Como había muchos bienes, fue a estudiar a Alejandría, emporio del saber humano del tiempo.
Allí, entre la vida blanda pagana, el eclecticismo en las doctrinas, el lujo de los palacios, las diatribas en el foro y el bullicio de los mercados, conoció a los cristianos de la comunidad fundada por San Marcos, cuna del gran orador San Atanasio, su contemporáneo. Recibió el don de la fe y se bautizó, sin duda ayudado por la influencia y ejemplo de los buenos discípulos de Jesucristo.
Toma la fe recibida con todas las consecuencias. Esta es la diferencia entre los mediocres y los santos.
Cuando oyó hablar del abad Antonio, lo busca en el delta del Nilo, en la Arcadia, convive un tiempo con él y se siente llamado por Dios a imitarle en la vida de oración, cabalgando con la soledad y la penitencia por amor a Jesucristo. Por eso, a su vuelta al hogar paterno, cuando sus padres han muerto y es dueño de una pingüe herencia, nada dificulta el arranque de su nuevo proyecto de vida.
Es la hora de «vender» lo que se tiene y de «darlo» a los pobres para tener un «tesoro en el cielo».
Pobreza extrema en el retiro de Majuma, oración profunda, penitencia grande, ayunos, consejos a quien lo pide y servicio amplio al necesitado hasta el milagro.
Tiene deseos de huir del aura popular que lo rodea, ansía la soledad y la busca, embarcándose para Sicilia; pero allí también sus milagros le delatan. El retorno a Alejandría es inútil porque la persecución de Juliano el Apóstata ha destruido, en el año 362, el monasterio de Majuma. Se traslada a Dalmacia donde se le une Hesiquio. Vivió sus últimos cinco años en Chipre entre paganos que no le facilitan en nada la existencia, pero le respetan por su virtud y por curar al jefe con un milagro.
Sintiéndose morir, deja escrito al discípulo Hesiquio que le entrega sus bienes en herencia: el Evangelio, su túnica, su cogulla y un pequeño manto.
¿Se valora hoy la herencia de quien fue rico y es santo?
La identidad del voluntario de Cáritas le viene dada por el ser cristiano que nace del sacramento del bautismo y de la fe que tiene como un don de Dios. Desde Cáritas entendemos la acción voluntaria como:
El compromiso gratuito y desinteresado de los voluntarios y voluntarias que colaboran con Cáritas garantiza, junto a la participación de profesionales experimentados, la calidad y efectividad de las acciones que desarrollamos a favor de los colectivos excluidos de nuestra sociedad.
Cuando hablamos de Voluntariado, nos referimos algo más que a la acción voluntaria. Es acción, pero también su motivación y, sobre todo, su impronta, su capacidad transformadora de la realidad y de la persona voluntaria.
Coordinador: David Perez
Proyectos:
Comedor Solidario: David y Maria de Perez.
Ropero Parroquial: María Castellano (Kina)
Pastoral de la Salud: Lic. Fátima Hernández.
Secretaria
Lunes a Sabado
Hora: 7 am. a 9 am.
Asistencia Espíritual
Lunes a Sabado 9 am a 12m y de 4 pm a 5pm.
Lugar: Puente Azul.