Vivimos, nos guste o no, en la ?Ciudad sin nombre? (como en las famosa película). Nuestros gobernantes llevan decenios jugando a ser Dios. La Ley Divina ha sido relegada al secreto de las conciencias, y el único referente de nuestros legisladores es ?lo que guste a la mayoría?? Una ley española obliga a los médicos a suministrar la ?píldora del día después? a las jóvenes que quieren matar a sus hijos; tenemos miles de seres humanos en estado embrionario congelados como croquetas; se producen hombres en tubos de ensayo; se regalan preservativos para ?gozar del sexo? sin ese ?molesto inconveniente? de la procreación con que Dios quiso ?estropear las cosas?? Y el resultado es que nos quedamos sin niños, que hay que cerrar los colegios porque comenzamos a ser una especie en vías de extinción? A los jóvenes les molestan las leyes prohibitivas acerca del consumo de alcohol y drogas, y pasan las noches bebiendo y drogándose en las calles, construyendo su ?ciudad sin nombre?? Y, uno tras otro, mueren o arruinan su vida enfangados en un coma etílico. ¿Pero es que nadie se percata de que nos hemos vuelto locos?
?¿Cuál es la gran nación, cuyos mandatos y decretos sean tan justos como toda esta ley que hoy os doy??? ¿Cuándo nos daremos cuenta de la maravillosa bendición de un Dios que nos dice lo que tenemos que hacer? ¿Cuándo repararemos en el poder salvador de la obediencia al Creador? ¿Cuándo ofreceremos las mejillas al beso de un Señor que nos muestra el camino de la felicidad?.
?Ha reforzado los cerrojos de tus puertas?? La Ley de Dios es el único refugio. El hombre que obedece está a salvo; el que a su antojo legisla, ¡que tema! porque ha puesto su vida en las manos más insensatas e inexpertas: la propias.
Hemos de temer, más que nada en este mundo, que un día nuestra vida estuviera en nuestras manos. Y conocemos a Dios lo suficiente como para sentirnos seguros, muy seguros, obedeciéndole: ?Quien los cumpla y enseñe será grande en el Reino de los Cielos?.
Le pediremos prestada una súplica a María: ?Hágase en mí según tu Palabra?.
La identidad del voluntario de Cáritas le viene dada por el ser cristiano que nace del sacramento del bautismo y de la fe que tiene como un don de Dios. Desde Cáritas entendemos la acción voluntaria como:
El compromiso gratuito y desinteresado de los voluntarios y voluntarias que colaboran con Cáritas garantiza, junto a la participación de profesionales experimentados, la calidad y efectividad de las acciones que desarrollamos a favor de los colectivos excluidos de nuestra sociedad.
Cuando hablamos de Voluntariado, nos referimos algo más que a la acción voluntaria. Es acción, pero también su motivación y, sobre todo, su impronta, su capacidad transformadora de la realidad y de la persona voluntaria.
Coordinador: David Perez
Proyectos:
Comedor Solidario: David y Maria de Perez.
Ropero Parroquial: María Castellano (Kina)
Pastoral de la Salud: Lic. Fátima Hernández.
Secretaria
Lunes a Sabado
Hora: 7 am. a 9 am.
Asistencia Espíritual
Lunes a Sabado 9 am a 12m y de 4 pm a 5pm.
Lugar: Puente Azul.